Recuperación de datos en discos duros y SSD: guía completa
Ya sea que se instalen como unidades de arranque internas o se utilicen como dispositivos de almacenamiento externos o de copia de seguridad, los discos duros (HDD) y las unidades de estado sólido (SSD) se consideran medios de almacenamiento de datos principales de nuestro tiempo. Aunque ambos sirven para lo mismo, sus arquitecturas, en concreto, los platos magnéticos giratorios en los HDD y la memoria flash NAND no volátil en las SSD, influyen en cómo puede producirse la pérdida de datos y en las opciones de recuperación disponibles.
La pérdida de datos en HDD y SSD puede deberse a dos tipos principales de fallos: la corrupción lógica que puede abordarse con el software y los daños físicos en el hardware del dispositivo de almacenamiento. Para elegir el método de recuperación adecuado hay que tomar en cuenta la naturaleza del fallo junto con la arquitectura de la unidad, las estructuras del sistema de archivos, la presencia de cifrado y la forma en que la unidad está conectada al sistema host.
Esta guía expone las causas potenciales de los fallos en HDD y SSD, explica qué tipos de pérdida de datos pueden abordarse con el software, enumera las características y peculiaridades del hardware que pueden afectar el proceso de recuperación y ofrece las precauciones esenciales a tomar para minimizar el riesgo de daños adicionales en los datos.
- Tipos de unidades: internas y externas
- Arquitectura de las unidades: HDD frente a SSD
- Tipos de fallos: corrupción lógica y daños físicos
- Datos recuperables e irrecuperables
- Capas lógicas y de seguridad en discos duros y SSD
- Interfaces de hardware y tipos de conexión
- Recuperación con un programa o servicios de recuperación profesional
- Precauciones al recuperar datos de discos duros y SSD
Tipos de unidades: internas y externas
Antes de afrontar el problema de pérdida de datos, hay que determinar si se trata del dispositivo de almacenamiento interno o externo, ya que sus métodos de conexión y entornos operativos pueden influir en cómo deben manipularse durante la recuperación:
-
Unidades internas se encuentran dentro de ordenadores de sobremesa, portátiles o servidores. Los HDD y SSD internos están conectados directamente a la placa base mediante las interfaces SATA o PCIe/NVMe. Por lo general, se utilizan para almacenar sistemas operativos, aplicaciones y datos del usuario, por lo que pueden estar sujetos a operaciones frecuentes de lectura y escritura en segundo plano.
La conexión directa a la placa base del sistema suele proporcionar una ruta estable de alimentación y transferencia de datos, lo que puede resultar beneficioso durante la recuperación de información. Sin embargo, cuando una unidad interna se utiliza como volumen del sistema, la actividad continua del sistema operativo, incluyendo el registro de eventos, el almacenamiento en caché, las actualizaciones y las operaciones TRIM o de desasignación en las SSD y en algunos discos duros SMR, puede conducir a la desasignación o sobrescritura rápida de datos eliminados, haciéndolos irrecuperables.
-
Unidades externas suelen colocarse en carcasas independientes y conectarse al ordenador host mediante una interfaz como USB, Thunderbolt o eSATA. Se utilizan habitualmente para almacenar copias de seguridad, archivar información y transferir datos entre equipos.
Dado que se utilizan como medios de almacenamiento secundarios, las unidades externas suelen estar menos expuestas a las operaciones de escritura en segundo plano del sistema operativo host. No obstante, su portabilidad conlleva otros riesgos, como golpes accidentales, daños en cables o conectores, alimentación inestable y desconexiones inesperadas durante operaciones activas de lectura o escritura. Las carcasas externas y las interfaces también pueden influir en la forma en que se detecta y se accede a la unidad interna durante la recuperación de datos.
Arquitectura de las unidades: HDD frente a SSD
La estructura interna del medio de almacenamiento y la forma en que se almacenan y gestionan los datos en él influyen en el comportamiento de la unidad ante una pérdida de información y en qué métodos de recuperación pueden aplicarse para abordar dicha pérdida:
-
Platos giratorios frente a celdas de memoria flash NAND: los discos duros (HDD) se componen de platos giratorios, ejes y brazos con cabezales de lectura y escritura que flotan sobre las superficies de los platos recubiertos con material magnético. En vista de esto, los HDD son muy vulnerables a caídas, golpes, vibraciones y daños en cabezales. Por el contrario, las unidades de estado sólido (SSD) carecen de partes giratorias y almacenan datos en celdas de memoria flash NAND, lo que las hace considerablemente más resistentes a impactos; no obstante, sus componentes electrónicos y la memoria flash siguen siendo susceptibles a daños por electricidad, desgaste natural y fallos del controlador.
-
Comando TRIM y deasignación: en las SSD internas modernas y en ciertos discos duros SMR, los sistemas operativos pueden ejecutar comandos TRIM o Deallocate cuando ciertos bloques de almacenamiento ya no se necesitan (por ejemplo, tras eliminar archivos o formatear). El controlador del medio de almacenamiento puede entonces eliminar el mapeo correspondiente de direcciones lógicas a físicas y limpiar el espacio de almacenamiento respectivo como parte del procedimiento conocido como recolección de basura. Dependiendo del dispositivo y de su configuración, las lecturas posteriores de las áreas de almacenamiento liberadas pueden devolver ceros, lo que imposibilita la recuperación con la ayuda del software. Sin embargo, no todas las unidades, interfaces, controladores, sistemas operativos y sistemas de archivos son compatibles con los comandos TRIM/Deallocate. En concreto, los discos duros tradicionales y la mayoría de las SSD externas conectadas mediante USB generalmente no ejecutan comandos TRIM/Deallocate automáticos, por lo que los bloques desvinculados suelen permanecer intactos en el medio de almacenamiento hasta que se sobrescriben.
-
Nivelación del desgaste y capa de traducción flash (FTL): las SSD utilizan una capa de abstracción llamada FTL para asignar direcciones de bloques lógicos (LBA) a ubicaciones físicas en la memoria flash NAND. Además, la FTL realiza la nivelación del desgaste, la gestión de bloques defectuosos y otras funciones de la memoria flash. Si la FTL se corrompe o queda inaccesible, es posible que los datos sigan presentes en los chips NAND, pero que el controlador ya no pueda localizar ni mapear los bloques correspondientes. Esto puede provocar que el sistema se congele o el dispositivo se desconecte o se detecte con una capacidad anormal, por ejemplo, de 0 MB. Los discos duros no utilizan ninguna FTL similar a la de las SSD y realizan la asignación de sectores lógicos y la organización del espacio de almacenamiento físico de otra manera. No obstante, los discos duros modernos también emplean mecanismos internos de traducción, gestión de bloques defectuosos y reasignación de sectores.
Tipos de fallos: corrupción lógica y daños físicos
Los casos de pérdida de datos en discos duros (HDD) y unidades de estado sólido (SSD) generalmente se clasifican en dos categorías principales, aunque algunos incidentes pueden involucrar fallos tanto lógicos como físicos. Distinguir entre ellos ayuda a elegir el enfoque de recuperación adecuado, así como analizar los riesgos potenciales y la probabilidad de éxito:
-
Fallos lógicos: cuando los componentes físicos de un dispositivo de almacenamiento funcionan correctamente, los datos almacenados pueden permanecer intactos incluso si las estructuras lógicas utilizadas para organizarlos y localizarlos se han dañado o perdido. Las causas más comunes de dichos fallos son la eliminación accidental, la corrupción de la tabla de particiones (daños en GPT/MBR), la corrupción del sistema de archivos (estado RAW) o la interrupción de las actualizaciones del sistema operativo.
Las perspectivas de recuperar lo perdido suelen ser favorables cuando el dispositivo de almacenamiento funciona sin problemas y los datos afectados no han sido sobrescritos ni desasignados. El software de recuperación de datos puede analizar los metadatos dañados del sistema de archivos, reconstruir estructuras de directorios que contienen suficiente información o encontrar archivos por sus firmas (por contenido conocido). Pero en las unidades SSD, tras la ejecución del comando TRIM o la desasignación (Deallocate) que hacen los bloques de datos inaccesibles y dejan que se reutilicen, las posibilidades de recuperar lo faltante pueden reducirse al mínimo, independientemente del estado físico de la unidad.
Leer más: si le interesa cómo elegir un programa adecuado para su escenario de pérdida lógica de datos, por favor, consulte nuestro artículo sobre la elección del software de recuperación de datos.
-
Daños en componentes físicos y fallos de firmware: cuando el hardware del dispositivo de almacenamiento está dañado o no funciona correctamente, el software de recuperación de datos no puede resolver este tipo de problemas y continuar utilizándolo puede aumentar el riesgo de perder aún más información.
-
Degradación de HDD: los discos duros con cabezales o ejes dañados o con un número creciente de sectores defectuosos pueden volverse progresivamente menos estables durante las operaciones de lectura. El escaneo de un disco duro que está a punto de fallar puede someter sus componentes dañados a una tensión adicional y reducir las probabilidades de una recuperación exitosa. Estos problemas deben resolverse por técnicos que suelen utilizar equipos especializados para crear imágenes de disco a nivel de hardware y hacer reparaciones necesarias.
-
Fallos del controlador y del firmware de SSD: cuando el controlador de una SSD falla, la unidad sufre daños eléctricos o entra en modo seguro o de diagnóstico definido por el firmware, por lo que el sistema operativo puede informar una capacidad incorrecta (como 0 MB) o mostrar el dispositivo con el nombre genérico del controlador. En dichas circunstancias, puede que el software de recuperación regular resulte incapaz de acceder a la memoria NAND. Dependiendo de la arquitectura del dispositivo, la recuperación en un laboratorio puede requerir acceso a nivel de controlador, intervenciones en el firmware o la extracción y reconstrucción directa de la memoria NAND.
-
Medios de almacenamiento inestables (sectores defectuosos/memoria NAND desgastada): las unidades que generan errores de lectura recurrentes, se bloquean durante el acceso o se desconectan del sistema requieren un manejo cuidadoso. Las herramientas especializadas de creación de imagen de disco emplean técnicas de lectura controlada, permiten configurar el procesamiento de errores y generan imágenes en múltiples pasadas para copiar la mayor cantidad posible de datos legibles antes de intentar una recuperación lógica.
-
Datos recuperables e irrecuperables
En cuanto a fallos lógicos, las perspectivas de recuperar lo perdido dependen en gran medida de si las celdas o sectores del espacio de almacenamiento aún contienen los datos anteriores o si han sido sobrescritos, desasignados o limpiados.
-
Cuando es posible recuperar datos: cuando se eliminan archivos en discos duros (HDD) o en unidades SSD sin la función TRIM activada, el sistema operativo suele actualizar los metadatos del sistema de archivos y marcar el espacio de almacenamiento correspondiente como disponible para la reutilización. Hasta que ese espacio se sobrescriba o se ocupe de otro modo, el contenido original del archivo sigue siendo recuperable. Asimismo, un formateo rápido típico reemplaza principalmente una parte de los metadatos del sistema de archivos y marca el espacio existente como disponible, dejando gran parte de los datos de usuario anteriores físicamente intactos. Incluso en caso de daños de estructura graves, como tablas de particiones corruptas, cabeceras de volúmenes dañadas o particiones detectadas como RAW, el software de recuperación de datos a menudo puede analizar los metadatos supervivientes, reconstruir estructuras de directorios o encontrar el contenido de los archivos mediante la búsqueda por sus firmas.
Leer más: para obtener más información sobre la recuperación de datos tras fallos lógicos comunes, por favor, consulte nuestros artículos sobre la recuperación de datos de particiones RAW y la restauración de archivos eliminados.
-
Cuando es imposible recuperar datos (debido a operaciones destructivas): la pérdida lógica de datos se vuelve permanente e irreversible cuando los datos originales han sido sobrescritos o se han vuelto inaccesibles debido a ciertas operaciones destructivas. En las SSD internas modernas que utilizan las interfaces NVMe o SATA, así como en algunos discos duros SMR, el sistema operativo puede ejecutar los comandos TRIM o de desasignación (Deallocate) de inmediato tras la eliminación de archivos o el formateo. El controlador de la unidad puede entonces desvincular las direcciones de los bloques lógicos correspondientes, devolver ceros o denegar el acceso a las áreas desasignadas y, posteriormente, limpiar el espacio de almacenamiento físico en cuestión durante el procedimiento conocido como recolección de basura. De manera similar, un formateo completo puede sobrescribir todos los datos existentes, dependiendo del sistema operativo y del método de formateo. Por último, las operaciones de borrado de datos deliberado, como la destrucción de archivos en múltiples pasadas o el uso de destructores de archivos especiales, hacen que los datos originales se vuelvan inaccesibles de forma permanente e imposibles de recuperar mediante el software de recuperación.
Leer más: para obtener más información sobre los factores que influyen en las posibilidades de recuperar datos perdidos, por favor, consulte nuestro artículo sobre las probabilidades de recuperación de lo perdido.
Capas lógicas y de seguridad en discos duros y SSD
Los discos duros y las unidades de estado sólido (SSD) pueden utilizar una amplia variedad de sistemas de archivos, estructuras de partición y capas de seguridad, desde sistemas de archivos multiplataforma sencillos en unidades portátiles hasta configuraciones complejas de sistemas de almacenamiento de nivel empresarial; y todos ellos influyen en la forma en que se recuperan los datos:
-
Sistemas de archivos multiplataforma (exFAT, FAT32) se utilizan frecuentemente en discos duros externos y SSD portátiles debido a su compatibilidad con Windows, macOS y Linux. Estos sistemas de archivos sin registro por diario (journaling en inglés) no crean registros de transacciones y sus estructuras de metadatos difieren de las de los sistemas con registro por diario. La recuperación de datos de ellos suele tener un alto índice de éxito cuando los metadatos del sistema de archivos y el contenido de los archivos permanecen intactos y no han sido sobrescritos. Sin embargo, la corrupción de las entradas de directorio o de la información de asignación, especialmente tras una desconexión insegura, puede dificultar la reconstrucción de los archivos. Y la fragmentación puede complicar aún más la recuperación cuando ya no se dispone de la información de asignación anterior, por lo que en este caso sólo los métodos de búsqueda por firmas de ficheros pueden dar resultado.
-
Sistemas de archivos para ordenadores de sobremesa (NTFS, APFS, Ext4, HFS+) se utilizan habitualmente en unidades internas del sistema y en dispositivos de almacenamiento externos dedicados. Algunos de estos sistemas utilizan el registro por diario (journaling en inglés) para anotar los metadatos del sistema de archivos o los cambios pendientes, lo que ayuda a mantener la coherencia tras interrupciones inesperadas. No obstante, dichos registros no son copias de seguridad completas del sistema de archivos y no preservan necesariamente los archivos eliminados, las estructuras de directorio anteriores ni todos los metadatos tras una corrupción o un formateo. La recuperación suele tener éxito cuando los metadatos cruciales del sistema de archivos están intactos, mientras que los daños graves en las estructuras clave pueden reducir considerablemente las posibilidades de recuperación. Por tanto, su utilidad para la recuperación depende del sistema de archivos y de la naturaleza y el alcance del daño.
Leer más: si le interesa qué impacto tienen los sistemas de archivos en la recuperabilidad de los datos, por favor, lea nuestro artículo que explica las probabilidades de recuperación de datos según el sistema de archivos.
-
Compresión del sistema de archivos y deduplicación de datos: las tecnologías de almacenamiento avanzadas, como la compresión nativa de NTFS y la deduplicación de datos de Microsoft, pueden almacenar el contenido de los archivos en forma comprimida o fragmentada y utilizar estructuras de metadatos, como los puntos de reanálisis (reparse points en inglés), para vincular los archivos lógicos con sus datos. Estos mecanismos pueden complicar la recuperación basada en la búsqueda de ficheros por sus firmas, ya que la representación física puede no corresponderse con un flujo de archivo completo y contiguo. En consecuencia, para reconstruirlas con éxito, el software de recuperación debe ser compatible con las estructuras de compresión, deduplicación y del sistema de archivos correspondientes.
-
Cifrado por software (BitLocker, FileVault, LUKS): los sistemas operativos pueden utilizar el cifrado a nivel de volumen tanto en las unidades internas del sistema como en las externas, por ejemplo, BitLocker To Go. Si un volumen está cifrado, el software de recuperación generalmente requiere credenciales de autenticación válidas (como una clave de recuperación, contraseña o frase de contraseña) y acceso a los metadatos del cifrado necesarios para poder interpretar las estructuras del sistema de archivos subyacente. Las técnicas de recuperación de archivos suelen ser ineficaces a menos que los datos hayan sido descifrados.
Leer más: si le interesa qué impacto tienen los sistemas de archivos en la recuperabilidad de los datos, por favor, lea nuestro artículo que explica las recuperación de datos de dispositivos de almacenamiento cifrados.
-
Cifrado por hardware: algunos dispositivos de almacenamiento externos utilizan el cifrado por hardware, en concreto, por el controlador de la unidad, la carcasa o el puente. A veces, el cifrado está vinculado al puente o controlador original; por lo tanto, extraer la unidad de su carcasa y conectarla a través de otra interfaz puede resultar en que solo se muestren datos cifrados. En estos casos, la recuperación puede requerir que se preserve la ruta de cifrado original o que se empleen técnicas especializadas según la arquitectura del dispositivo.
-
Tecnologías de gestión de volúmenes lógicos: en algunos dispositivos de almacenamiento se utilizan tecnologías como LVM de Linux o Dynamic Disks (LDM) y Storage Spaces de Windows que permiten combinar, distribuir o agrupar espacios de almacenamiento de varios dispositivos físicos. Dado que las estructuras del sistema de archivos se encuentran en estas capas de abstracción, es decir, no directamente en las particiones, es posible que el software de recuperación deba interpretar primero los metadatos del gestor de volúmenes (como la información de volúmenes físicos y de grupos de volúmenes de LVM o los metadatos del grupo de almacenamiento de Storage Spaces) para restaurar la estructura lógica del almacenamiento antes de analizar el sistema de archivos.
Leer más: para obtener más información sobre cómo restaurar diferentes configuraciones de almacenamiento durante la recuperación, por favor, consulte nuestras guías dedicadas a la recuperación de datos en Microsoft Storage Spaces, en LVM con aprovisionamiento fino de Linux y en Fusion Drive de Apple.
-
Matrices de discos y NAS: los sistemas de almacenamiento compuestos por múltiples unidades, como RAID basados en hardware o software (RAID 0, 1, 5, 6, 10) y dispositivos NAS, representan un escenario de recuperación más complejo. Es que todas las unidades de las que se compone el sistema deben extraerse de forma segura del NAS y conectarse una por una a un equipo host (o se pueden usar las imágenes de disco de todas ellas); posteriormente, se deben reensamblar virtualmente mediante el software de recuperación que requiere que se especifiquen la banda (stripe), el orden de las unidades, las rotaciones de paridad y los desplazamientos (offset) de partición.
Leer más: obtenga más información sobre la recuperación de datos de RAID y de dispositivos NAS en las guías de recuperación correspondientes.
Interfaces de hardware y tipos de conexión
La forma en que las unidades se comunican con el sistema operativo host puede influir directamente en la seguridad de la recuperación de datos, la estabilidad de la lectura y la preservación de los datos:
-
Aislamiento de la unidad respecto al sistema operativo: por lo general, no se debe realizar la recuperación de datos en una unidad mientras se está ejecutando el sistema operativo instalado en esa misma unidad. Un sistema operativo activo puede escribir continuamente archivos temporales, registros, datos de la caché del navegador, datos de memoria virtual y metadatos de indexación, lo que puede sobrescribir datos eliminados. Se recomienda extraer las unidades del sistema afectadas y conectarlas a una máquina host independiente como unidad secundaria (no del arranque), o bien iniciar el sistema host desde un entorno de recuperación en vivo dedicado (ejecutable desde un medio de almacenamiento externo).
-
Conexión directa al bus de la placa base en oposición a interfaces USB: vale la pena optar por las conexiones directas a la placa base, como las conexiones internas SATA, SAS o M.2 PCIe, para unidades inestables, siempre que el flujo de trabajo de recuperación lo permita. Los adaptadores USB, las estaciones de acoplamiento (docking stations en inglés) y las carcasas externas tienen controladores de puente que pueden traducir comandos, limitar el acceso a funciones de bajo nivel del dispositivo o comportarse de manera diferente ante errores de lectura persistentes. Por lo tanto, las conexiones directas pueden ofrecer un mayor control sobre los reinicios del dispositivo, la gestión de errores y los parámetros de creación de imágenes, dependiendo de la unidad y del controlador host.
-
Fuente de alimentación: es importante contar con una fuente de alimentación adecuada y estable para evitar desconexiones e interrupciones inesperadas durante la creación de imágenes o las operaciones de lectura prolongadas. Los requisitos de alimentación varían según el factor de forma y la interfaz de la unidad:
-
Discos duros (HDD) de 3,5 pulgadas de ordenadores de sobremesa: por lo general, requieren líneas de alimentación de 12V y 5V, y no pueden funcionar únicamente con la alimentación estándar del bus USB. Normalmente necesitan un adaptador de CA externo o una fuente de alimentación interna adecuada.
-
Discos duros (HDD) SATA y unidades de estado sólido (SSD) de 2,5 pulgadas: los modelos SATA suelen funcionar con una fuente de alimentación de 5V . Cuando se utilizan en una carcasa externa o con un adaptador, la alimentación real disponible depende de la interfaz USB y del diseño de la carcasa.
-
Unidades SSD M.2 NVMe/SATA: las unidades M.2 suelen requerir 3.3V suministrados a través de la ranura M.2 o convertidos por la carcasa externa a partir de su fuente de alimentación de entrada.
-
-
Conexión estable de unidades externas: los discos duros externos y las unidades SSD portátiles deben conectarse directamente a un puerto USB fiable o insertarse en una carcasa con alimentación adecuada, en lugar de utilizar concentradores (hubs) sin alimentación propia, puertos de paso (passthrough) en teclados o conectores poco fiables. Una alimentación y una conexión estables ayudan a evitar desconexiones inesperadas durante el escaneo prolongado sector por sector. En el caso de los discos duros (HDD), una fuente de alimentación inapropiada o inestable también puede provocar fallos en el arranque o reinicios repetidos.
-
Preservación del tamaño de sector (512e en oposición de emulación 4Kn): algunos dispositivos de almacenamiento y controladores de puente pueden presentar los sectores de forma distinta al formato de sector lógico o físico nativo de la unidad. En particular, ciertos puentes USB pueden realizar una conversión del tamaño de sector o mostrar un tamaño de sector lógico diferente al que se mostraría si se utilizara una conexión directa. Por lo tanto, extraer una unidad de su carcasa y conectarla directamente puede alterar la forma en que sus sectores se presentan al sistema host, lo que podría hacer que las particiones o las estructuras del sistema de archivos parezcan no válidas o inaccesibles. El software de recuperación debe tener en cuenta dicha conversión al leer la unidad o restaurar su estructura lógica.
-
Monitoreo S.M.A.R.T.: la tecnología S.M.A.R.T. (del inglés Self-Monitoring, Analysis and Reporting Technology) proporciona información de diagnóstico que ayuda a identificar signos de degradación de la unidad. En los discos duros, los atributos de cuenta de sectores reasignados (Reallocated Sector Count) y de sectores pendientes (Current Pending Sector Count) son indicadores útiles de problemas físicos. Las unidades SSD presentan métricas de estado específicas del fabricante, como el porcentaje de uso, el espacio libre disponible y los indicadores de errores relacionados con el medio de almacenamiento. Estos valores deben considerarse junto con el rendimiento real del dispositivo, en lugar de tratarse como una medida definitiva de la recuperabilidad de los datos.
-
Prevención de intrusiones por parte del sistema: los sistemas operativos modernos pueden montar automáticamente las particiones reconocidas, crear carpetas del sistema (como System Volume Information o .Trashes) y actualizar los metadatos del sistema de archivos o las marcas de tiempo de acceso a los archivos. Para minimizar los cambios innecesarios en el dispositivo de origen, hay que utilizar bloqueadores de escritura por hardware o aplicar políticas estrictas de sólo lectura a nivel de software antes de acceder a la unidad.
Leer más: para obtener más información sobre cómo identificar el tipo de interfaz de una unidad y elegir la forma adecuada de conectarla a un ordenador, por favor, consulte nuestro artículo sobre interfaces de unidades y métodos de conexión.
Recuperación con un programa o servicios de recuperación profesional
Es fundamental distinguir entre la corrupción lógica y los fallos a nivel de hardware, ya que los intentos continuos de recuperación mediante software en dispositivos de almacenamiento físicamente dañados pueden agravar su estado y reducir las probabilidades de éxito:
-
Intentar recuperar datos con un programa dedicado es posible siempre que la unidad siga funcionando de forma estable. Es decir, siempre que se inicialice correctamente, que su modelo y capacidad se identifiquen adecuadamente por el BIOS/UEFI del sistema y que se lea sin problemas. En estas circunstancias, un programa de recuperación puede solucionar problemas lógicos, como la eliminación accidental de datos, la pérdida de datos por el formateo rápido de un volumen, la pérdida de tablas de particiones o el daño en las estructuras del sistema de archivos. Lo mismo se aplica a las imágenes de disco intactas que pueden utilizarse en lugar de dispositivos físicos afectados.
-
Se recomienda acudir a un laboratorio de recuperación de datos en caso de daños en componentes físicos o electrónicos o de problemas de firmware. Si los discos duros emiten chasquidos, chirridos u otros ruidos anormales, es posible que sus cabezales, ejes u otros componentes internos estén dañados. Seguir utilizándolos puede someter a los componentes defectuosos a una tensión adicional y, en casos graves, causar daños mayores, reduciendo así las posibilidades de recuperación.
Asimismo, las unidades que no arrancan o no se detectan por el bus SATA/PCIe pueden presentar daños en la placa de circuito impreso (PCB), en los circuitos de alimentación, en el controlador o en otros componentes de hardware, lo que requiere un diagnóstico más exhaustivo.
En las unidades de estado sólido (SSD), los fallos del controlador o del firmware pueden causar problemas como una capacidad reportada de 0 MB, reinicios constantes o la pérdida total de comunicación con el sistema host. En estos casos, es posible que el software de recuperación estándar no pueda acceder a la memoria NAND.
La resolución de fallos a nivel de hardware puede requerir equipos y métodos especializados, tales como la reparación de la PCB o de otros componentes, el reemplazo del conjunto de cabezales en discos duros (HDD), o bien el acceso a nivel de controlador y la extracción y reconstrucción de datos de NAND en caso de SSD.
Precauciones al recuperar datos de discos duros y SSD
Sin importar si se trata de un HDD o una SSD, es fundamental manipular con cuidado los dispositivos de almacenamiento afectados al intentar recuperar datos de ellos, ya que las acciones o procedimientos de reparación inadecuados pueden transformar un problema que se puede solucionar en una pérdida permanente de información:
-
Detenga de inmediato todas las operaciones: en cuanto se dé cuenta de una pérdida de datos, deje de utilizar la unidad afectada. Cierre las aplicaciones abiertas, detenga las tareas innecesarias en ejecución en segundo plano y evite navegar por la web, transferir archivos o instalar software en dicho volumen. La actividad continua del sistema operativo, las operaciones de guardado automático y las escrituras en segundo plano pueden sobrescribir el espacio de almacenamiento que contiene los datos eliminados.
-
No utilice las utilidades de reparación del sistema operativo: las herramientas de reparación automática del sistema operativo (como CHKDSK en Windows, fsck_apfs/First Aid en macOS o fsck en Linux) están diseñadas principalmente para restaurar la coherencia del sistema de archivos y hacer que los volúmenes sean utilizables por el sistema operativo, no para preservar datos eliminados ni mantenerlos recuperables. Dependiendo del sistema de archivos y de la naturaleza de la corrupción, estas herramientas pueden modificar metadatos, eliminar registros "innecesarios" o cambiar la información de asignación, lo que reduce las probabilidades de una recuperación exitosa.
-
Apague el dispositivo ante la primera señal de fallo de hardware: si un disco duro chasquea, chirría o emite otros ruidos anómalos, deje de usarlo y desconéctelo de la alimentación. Estos síntomas pueden indicar problemas en los cabezales, los ejes u otros componentes de hardware. Seguir utilizándolo puede sobrecargar el hardware que está a punto de fallar y, en casos graves, causar daños mayores en los platos y reducir las posibilidades de recuperación.
-
Almacene las claves de cifrado y las credenciales de recuperación en un lugar seguro: si el volumen está protegido con el cifrado de BitLocker, FileVault, LUKS o APFS, hay que encontrar y tener a mano las claves de recuperación, contraseñas, frases de contraseña u otro material de cifrado correspondiente antes de iniciar los procedimientos de recuperación. Por lo general, el software de recuperación solicita credenciales de cifrado válidas y acceso a los metadatos de cifrado necesarios para interpretar los datos protegidos. Sin ellos, es imposible acceder a los datos ni recuperarlos.
-
Nunca guarde los datos recuperados en la unidad de origen: al guardar archivos restaurados o instalar utilidades de recuperación en el volumen afectado, puede sobrescribir el espacio de almacenamiento y los metadatos necesarios para la recuperación. Siempre utilice un medio de almacenamiento independiente con suficiente espacio libre como dispositivo de destino para los datos recuperados y los programas de recuperación.
-
Preste atención a las conexiones de alimentación y de bus de datos: asegúrese de que las unidades externas estén conectadas firmemente a una fuente de alimentación estable y evite conexiones poco fiables, como concentradores USB sin alimentación propia o conectores sueltos. Si una unidad se desconecta repetidamente o presenta errores de lectura persistentes durante la creación de una imagen, no realice intentos de acceso repetidos e innecesarios y considere recurrir a un laboratorio que presta servicios técnicos especializados.
-
Cree una imagen de disco antes de realizar la recuperación de datos: en el caso de medios de almacenamiento obsoletos, deteriorados o inestables, evite realizar escaneos directamente en la unidad física. En su lugar, cree una imagen de disco o un clon sector por sector utilizando una herramienta especializada que permite ajustar el procesamiento de errores y establecer parámetros adecuados de tiempo de espera de lectura y de reintentos de lectura. Una vez creada una imagen utilizable, realice el escaneo del sistema de archivos y recupere datos desde dicha imagen, en lugar de acceder repetidamente a la unidad original.
Leer más: para obtener instrucciones paso a paso sobre cómo crear imágenes de disco, por favor, consulte nuestra guía de generación de imágenes de disco con el programa.
-
Mantenga las condiciones térmicas adecuadas durante la recuperación: las operaciones de creación de imágenes pueden provocar el sobrecalentamiento del disco, especialmente de las unidades SSD de alto rendimiento. Asegúrese de que dicha unidad tenga una ventilación adecuada y, cuando sea posible, utilice una solución de refrigeración recomendada para la unidad o carcasa específica. Las temperaturas altas pueden provocar un empeoramiento del rendimiento de los SSD, mientras que las temperaturas extremas sostenidas también pueden afectar otros componentes del dispositivo de almacenamiento.
Leer más: para aprender a recuperar datos de manera segura, por favor, consulte nuestras guías prácticas sobre cómo recuperar datos de una unidad externa o de una unidad interna de un ordenador de sobremesa o portátil.
Última actualización: el 28 de septiembre de 2026